Don Silvio Mantelli

Con una maleta llena de magia y un libro de poesías ha dado la vuelta al mundo varias veces: se ha presentado en los Andes bolivianos y en las favelas brasileñas, en los pueblos africanos de Nigeria, Kenia, Madagascar, entre los jóvenes de Filipinas y Shanghái.
Y además: entre los numerosos Chiriperos de Santo Domingo y los demasiados Boys’ Town de Mombasa.
Ha cruzado los confines del mundo: en la selva amazónica, entre los hielos de la Antártida, en los desolados desiertos de Somalia, en México, en la frontera con los Estados Unidos, en la tierra de Tex Willer, en la franja de Gaza junto a tantos niños de Hamas.

Ha sufrido por las tragedias de guerras olvidadas entre los jóvenes del norte de Uganda o los trabajos «forzados» de miles de niños camboyanos en las fábricas de ladrillos de Battambong.
Ha compartido alegrías y dolores con los niños de la calle de las grandes metrópolis de Asia o de América Latina.

Ha realizado espectáculos en los cinco continentes, en cientos de ambientes distintos, en espacios cerrados, en pequeñas salas abarrotadas hasta lo increíble, en cuevas de alta montaña o al aire libre bajo árboles de bosques o, incluso, en estadios con capacidad para más de 5.000 jóvenes.

Ha regalado una varita mágica a Juan Pablo II, al Papa Benedicto XVI y al Papa Francisco; ha divertido, aliviando un poco su miseria, a los numerosos niños de Korogocho, junto a Alex Zanotelli; se alegró por la sonrisa de la Madre Teresa y de sus jóvenes hermanas en el pequeño patio de la casa madre en Calcuta con un espectáculo de magia.

Él es don Silvio Mantelli, un sacerdote salesiano, más conocido como Mago Sales, ¡misionero de la alegría!!
Él se define

MAGO por pasión

SACERDOTE por vocación

Ha creado una Fundación y una Asociación (Smilab) con las que difunde el arte de la magia con espectáculos, eventos y escuelas teatrales, recaudando importantes fondos para la realización de proyectos humanitarios en las misiones del mundo.

Fue el primer maestro de Arturo Brachetti y de muchos otros excelentes prestidigitadores italianos.

La mayor magia de Don Silvio es su corazón de niño, que lo lleva a dedicar su vida a favor de la infancia, sobre todo la más abandonada, a la que regala constantemente sonrisas y solidaridad (actualmente ayuda a más de 4.000 niños en el mundo a vivir dignamente el gran don de la vida).
Su lema es “Quien salva a un niño, ayuda a un trozo de cielo a iluminar el mundo”.

Puedes conocerlo reservando una visita al Museo de la Magia de Cherasco (CN).